Protesta por himno a Poás PDF Imprimir
Escrito por Jairo García Céspedes   
Lunes 09 de Enero de 2006 15:36

Concejo Municipal de Poás
Estimados señores:

Hace pocos días tuve en mis manos la letra del himno a Poás y escuché su música.  Me tomé la libertad de analizar superficialmente el texto - adjunto cuatro páginas con este análisis.  Después de analizarlo, y comentarlo con otros poaseños, llegué a la conclusión de que el texto presentado no reúne los requisitos para ser considerado un símbolo de Poás por las siguientes razones:

  • Ausencia de ritmo y de regularidad en la métrica, poca musicalidad de la letra
  • Pobreza literaria.  Uso discreto de licencias poéticas y exagerado uso del hipérbaton.
  • Mal uso del idioma.  Presencia de errores gramaticales.
  • Letra de mala calidad. Vocabulario mal empleado, impreciso, confuso o con connotaciones negativas (sexismo y militarismo)
  • Pésima secuencia de temas y versos prescindibles
  • Frases cursis, panfletarias y risibles
  • Ninguna correspondencia con el habla popular
  • Difícil identificación de un poaseño con esa letra, pues parece ajena
  • Se ignoraron elementos claves de la idiosincrasia poaseña y de su entorno natural
  • No hay un retrato del ser poaseño

En adición, hay que considerar el aprieto en el que estarán las maestras cuando lo enseñen en las escuelas, plagado de malos ejemplos.  Si estos defectos los detectó este humilde químico, ¿qué no podrán encontrar los filólogos?, ¿cuánto aportarán los expertos que analicen la música?  Es evidente que no se hizo un análisis crítico antes de elegirlo.

 

Poás necesita de un himno, tener más de cien años de cantonato sin él es vergonzoso.  Lo bueno de este texto, es que puso de manifiesto esa necesidad.  Independientemente de si el himno es bueno o malo, no estoy de acuerdo con la forma autoritaria, arbitraria y antidemocrática como se oficializó. No quiero pensar que el Concejo Municipal ignorara a los profesionales y a los artistas poaseños.  Me gustaría conocer cuál fue el criterio que se usó para escogerlo, cómo se hizo el concurso y cuándo se llevó a cabo, cuáles expertos opinaron y quiénes conformaron el jurado.  Con una imposición nunca se formará una identidad.

 

Por lo tanto, le solicito al Concejo Municipal que estudie la posibilidad de revocar el acuerdo de oficialización del himno y que impida su publicación en la Gaceta.  En su lugar propongo que se realice el debido proceso y se convoque a un concurso para la creación del himno.   En este concurso se recibirán las propuestas que una comisión – compuesta por filólogos, músicos, artistas, historiadores y gente común – estudiará a fondo y deberá elegir tres finalistas, para que sean sometidos a consulta popular con el objeto de  elegir entre ellos cuál será el himno.

 

El acervo cultural de Poás es amplio, variado y de buena calidad, solo necesita que se le de la oportunidad. Gracias

Jairo García Céspedes

 


Comentarios acerca de la letra del Himno a Poás

 

Contiene el texto cinco estrofas, cada una de ellas es un cuarteto. Fácilmente se observa que no hay ninguna constancia en cuanto al número de sílabas de cada verso.  Ni siquiera en la distribución del número de sílabas que compone cada estrofa.  Por poner un ejemplo, el último cuarteto tiene cuatro versos con 12, 11, 10 y 9 sílabas, mientras que los versos del segundo cuarteto tienen 9, 10, 8 y 9 sílabas.  Aun si se remienda el asunto con sinalefas, sinéresis, diéresis y demás, tampoco no se consigue ninguna regularidad en la métrica.

 

Los poetas, como Nicolás Guillén, saben que el ritmo es fundamental para la estética de una poesía, máxime si la poesía será musicalizada.  La falta de regularidad destroza la musicalidad de una poesía. Si este texto se lee en voz alta no se aprecia ningún ritmo. Cuando se escucha cantado, da la impresión de que se corre para alcanzar la música o para no dejarla atrás.  Hay mucha libertad en el proceso creativo, por ejemplo algunos poetas, como Rubén Darío, hasta hacen coincidir los acentos en las mismas sílabas, mientras que otros, como Pablo Neruda, utilizan con mucha propiedad el verso libre. Pero esta libertad nunca ha despedazado el ritmo, como si se hace en este texto.

 

En cada cuarteto riman los dos primeros versos entre sí y, asimismo lo hacen el tercero y el cuarto versos.  La falta de regularidad en la rima también es evidente, pues aunque todas son consonantes, en la segunda estrofa "Dios" rima asonantemente con "mejor".  En general, la rima es poco elaborada, previsible y pobre.

 

La pobreza estilística queda de manifiesto en la escasa variedad de figuras poéticas.  Por el contrario, hay una presencia exagerada del hipérbaton, al más puro estilo del maestro Yoda de Star Wars, pues claramente se observa un abuso de la inversión del orden sintáctico normal – por ejemplo el verso trece:  "Fresca y verde muy viva tu flora".  Aunque este tipo de figura literaria es común en poesía, la inversión es tan abundante que cansa, recarga y confunde, de manera que cualquier intención estética, si es que la había, queda opacada.

 

El texto empieza con el nombre de Poás y termina con el nombre que le da el volcán, una circularidad (usada por Jorge Luis Borges) que me parece bien pero que desdichadamente es una excepción. La hilvanación de las ideas es mediocre pues estas aparecen y rebotan por cualquier parte.  No hay una secuencia ordenada ni desde un punto de vista global, ni en cada estrofa.  Es tan difícil establecer cuál es la idea central de cada cuarteto que se concluye que se escribió a la ligera y no se hizo un esfuerzo por depurar el resultado.  En la tercera estrofa se dedican los dos primeros versos (versos 9 y 10) a una declaración de amor eterno hacia Poás que no tiene relación alguna con lo que dicen los siguientes dos versos (11 y 12, por cierto innecesarios).  Más bien los versos nueve y diez se enlazan con la idea de los dos últimos versos de la segunda estrofa (versos 7 y 8).  Si esto es una especie de concatenación o encabalgamiento no me parece estética en lo absoluto.

 

El circunloquio también queda patente en todo el texto, de hecho la perífrasis es tan copiosa que se raya en lo cantinflesco y se convierte en innecesaria y antiestética.  Los versos once y doce no aportan nada; de hecho, son confusos, completamente prescindibles y los más malos de todo el texto. Si bien, traté de revertir el hipérbaton y acomodarlos en todas las combinaciones posibles, no encontré ningún sentido y menos pude hilvanarlos con el resto del texto. No hay nada rescatable en ellos y presentan la mayor concentración de errores, según veremos.

 

La mala calidad del himno queda plasmada en el segundo cuarteto pues éste queda mejor cuando se prescinde de su segundo verso. En todo caso, ¿cuál es el propósito del uso de un lenguaje militar tal como la palabra "asedio" en el sexto verso?  Era más adecuado cambiar "asedio" por "anhelo" o por "ansia".  Francamente, si "el asedio, a un futuro mejor" pretendía ser una especie de figura literaria o de licencia poética, es de las peores que he leído.  El costarricense Jorge Debravo puede ser un buen referente para hablar de las aspiraciones de la gente. Una amiga me hizo notar que seguramente el uso de figuras marciales se debía a una imitación de los himnos del siglo XIX.  Nada más lejano de la idiosincrasia poaseña que ese estilo bélico.

 

La música, tal y como era esperada, era una simple marcha militar aburrida, repetitiva, previsible, plana, convencional, carente de imaginación y con una laxa conexión emocional. Los arreglos eran tan simples que sonaba a caja de música debido a los sonidos electrónicos.  ¿No había en Poás quién tocara instrumentos de verdad?  La voz femenina que se escucha es buena y se combina una segunda voz en un tono más bajo que la principal, pero con un estilo ceremonial tan poco natural que no despierta emociones.  Además la solemnidad usada no va con los arreglos de marioneta y las campanitas.

 

El vocabulario es más que desafortunado, es inapropiado y más parece usado para que coincida la rima que para expresarse correctamente. En el segundo verso parece inadecuado el sustantivo "mieles" pues no conozco de una producción apícola significativa en Poás, lamentablemente con este texto no es posible identificar estas "mieles" con la producción cañera o cafetalera.  Por si fuera poco, una expresión tan sexista como esa yo la creía superada hace más de treinta años.  Cualquier poeta vivo que se respete no dejaría de lado a la mitad de la población, o sea, a todas las mujeres.  Es claro que el interés de decir "hombres" es encontrarle rima a "nombre".

 

Similar también es el empleo de la palabra "cantón" (verso 7) que rima muy convenientemente con "corazón" (verso 8).  Hace unos años esta misma persona hizo una cancioncilla televisiva que decía "Poás, Poás, Poás es mi cantón, Poás, Poás, Poás te quiero yo" (inolvidable por cierto).  Bueno, ¿qué es un cantón?  Pues una entidad administrativa, tributaria, con la que la gente no se identifica emocionalmente.  Cada uno de nosotros dirá:  "Poás es mi pueblo", "Poás es mi gente", "Poás es mi TIERRA".  Pero jamás dirá "Poás es mi cantón".  Así es, no es una sorpresa: la palabra cantón no está en el corazón de los poaseños.

 

Los horrores gramaticales hacen incorrecto presentar este texto como un "buen ejemplo del uso del idioma" pues contradice varias reglas. Hay un mal empleo del gerundio "proclamando" en el cuarto verso y una imperdonable inconsistencia de género en el símil del verso quince pues dice "guardián" en vez de "guardiana" para referirse a un sustantivo femenino, que no me queda claro si es la aurora o la flora (otro ejemplo de sexismo, puesto que es peyorativo considerar como guardianes solo a los hombres).  Similarmente hay malas puntuaciones (versos 14 y 17) y en el verso 7 "Cantón" está en mayúscula al igual que "Volcán" en el verso 19.

 

Es natural considerar a este texto como una oda que un poaseño le canta a Poás (¡Oh Poás!, que ensalzo tu nombre), a semejanza del himno nacional (¡Noble Patria!, tu hermosa bandera), solo que el himno patrio está escrito en primera persona plural (nosotros) y este lo hace en primera persona singular (yo).  A pesar de ello no hay uniformidad en el uso de la segunda persona pues si "se tutea" a Poás todos los pronombres y los posesivos deben ser consistentes.  En el tercer verso dice "de tus hijos coronaron tu frente", el posesivo "tu" está mal empleado pues lo correcto sería "de tus hijos coronaron la frente" o "tus hijos coronaron tu frente" en cuyo caso sobra el "de" inicial.  Esta ambigüedad en el uso del idioma definitivamente le resta calidad a la letra.  En el verso número doce (de los innecesarios) dice "en sus nacientes los nombres cantores", no queda claro a quién se refiere este posesivo "sus".  ¿Serían "las nacientes de Poás" (en cuyo caso sería "tus"), "las nacientes de los nombres cantores" o "las nacientes de los antepasados tutores"?  Juzgue usted.

 

Si se escribe en primera persona singular, "yo", el texto debería tener un carácter intimista que no aparece por ninguna parte. Al igual que con la palabra cantón, el vocabulario general está lejos del habla popular, nadie se identificaría con él. Y no es porque tenga palabras rebuscadas, es porque las que se usaron no expresan correctamente ni la idiosincrasia poaseña, ni las ideas que pretendía transmitir, ni mucho menos traen a la mente las imágenes de nuestro pueblo. Haber leído previamente a Antonio Machado o a Federico García Lorca hubiera mejorado las cosas. Era preferible despertar sutilmente en el receptor la melancolía por el pueblo que ama, en el que creció, donde están sus recuerdos y su gente y no imponer consignas cursis tales como la frase panfletaria "y más nunca, dejaré de amarte" (verso 10) que lo único que producen es risa.

 

Ciertamente el Poás actual no es un pueblo solo de campesinos, pero sí lo es de gente buena, trabajadora, solidaria y muy platicadora, que donde quiera que está figura.  Es difícil una definición total que satisfaga todos los matices de la vida de cada vecino.  La vida dentro de Poás no es común para todos, muchas personas viven en nuestro pueblo pero solo duermen en él ¿Cómo conciliar en un verso la vida gélida de La Altura con la cálida de Carrillos?  Pues para eso son los poetas.  Desde luego que nuestra gente tiene defectos pero en un texto de este tipo no se van a mencionar aspectos negativos, sino que se crea un estereotipo, algo similar a lo del "labriego sencillo".  El texto ni siquiera aborda este tema pues no crea un retrato de la idiosincrasia poaseña.  No se mencionan las pilas de leña de nuestros abuelos, ni las pilas de lavar con mata de chayote o de tacaco que todas las casas tenían, ni la belleza de nuestras gentes, ni las costumbres, ni las leyendas que todos conocemos, ni la invención de sobrenombres, ni los entierros multitudinarios, ni las familias que se mataban a mediados del siglo XX como en las caricaturas. Tampoco se hizo esfuerzo alguno por crear una épica con las historias con que se fraguó al pueblo poaseño.  Este es el resultado cuando uno se inspira en pseudo poetas y dizque cantautores… sin duda alguna le quedó grande la camisa de bardo. Se aprende a escribir cuando se lee y los textos que uno produce revelan la calidad de los autores que uno lee y la de aquellos en los que uno se inspira.

 

En la quinta estrofa se trató de mezclar en un pequeño crisol las influencias europeas (si es que eso significan las serenatas) con la cultura indígena de los botos.  El cacicazgo de los botos ocupaba una posición estratégica para el señorío de Garabito (Coyoche) y se ubicó en los alrededores de la llanura del río San Carlos, desde donde dominó las rutas de navegación de los ríos San Carlos, Sarapiquí y San Juan.  Me parece que el autor no se documentó acerca de las dudas que existen en los orígenes de los nombres Poás y Botos o Votos.  A mí me gusta pensar que son palabras amerindias pero eso no está claro.  Poás podría ser la variación de púas (espinas) y Votos podría significar "promesa que se hace a Dios o a los santos", en referencia a las ofrendas que se entregaban para "que el volcán no hiciera erupción".  Los nombres indígenas siempre se aprovechan para cantarle a la tierra (hasta en boleros famosos se usan).  Lamentablemente aquí no se aprovecharon ni el nombre indígena del volcán "Chibuzú" o "Chubuzú" ni la leyenda del Rualdo. Tangiblemente el volcán es imponente y hermoso, pero también encierra una dualidad vida – muerte sumamente explotable desde un punto de vista poético y es una lástima que no haya sido aprovechada.

 

Igualmente quedaron por fuera las variadas especies endémicas de la región y otras como los típicos colibríes, los pájaros bobos, los perezosos, las boas… ¡cuánto se desperdició!  Uno de los elementos más característicos del cantón, el agua, es simplemente ignorado. Solo se dice "las nacientes" en el verso doce con gran infortunio tal como hemos analizado – aparte que no es claro que se refiera al agua.  El agua nos rodea, toda la región está sobre un acuífero subterráneo, un gran manto de agua en movimiento, nieblas espesas, grises días nublados, aguaceros interminables, gotas de rocío, escarcha, ríos, riachuelos, pozas, yurros, cataratas, quebradas, más lluvia… en fin, agua por doquier.  ¿Dónde se mencionan las montañas, dónde los desniveles o guindos?  Con todos sus defectos, la cuarta es la única estrofa que no es deleznable aunque solo ligeramente aceptable, es decir, la menos mala solo porque es la única que da en el clavo al otorgarle un papel fundamental a la naturaleza expresada con el verdor poaseño en una particular sinécdoque.

 

El resultado evidencia que hizo ningún esfuerzo de depuración puesto que el texto queda mal parado frente a un análisis elemental que cualquier estudiante de bachillerato puede hacer.  Espero que un filólogo y un músico puedan analizar profundamente este himno ya oficial, lamentablemente.

_________________________________

 

Himno a Poás

Estrofa

Verso

# sílabas

 

 

 

 

¡Oh Poás!, que ensalzo tu nombre,

 

1

8

de las mieles nacieron tus hombres,

Uno

2

10

de tus hijos coronaron tu frente,

 

3

11

proclamando riquezas por siempre.

 

4

10

 

 

 

 

En tus tierras, benditas por Dios

 

5

9

el asedio, a un futuro mejor

Dos

6

10

al formar tu bello Cantón

 

7

8

hoy te guardo en el corazón.

 

8

9

 

 

 

 

Prometo, por siempre honrarte,

 

9

9

y más nunca, dejaré de amarte;

Tres

10

10

de antepasados dignaron tutores

 

11

11

en sus nacientes los nombres cantores.

 

12

11

 

 

 

 

Fresca y verde muy viva tu flora,

 

13

10

mil colores te pinta la aurora;

Cuatro

14

10

cual guardián de un valle sin par

 

15

8

creces fuerte terruño y hogar

 

16

8

 

 

 

 

Diversas costumbres, de antaño nos diste:

 

17

12

las serenatas en cuna trajiste,

Cinco

18

11

de los botos e imponente Volcán,

 

19

10

un gran nombre, por siempre te dan.

 

20

9

 

Compositor:  Mario Alberto Murillo Campos

Tomado directamente del Jilguero del Poás de diciembre del 2005.

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http://www.nacion.com/ln_ee/2006/febrero/25/opinion8.html


Imposición de himno

Sin análisis previo, el Concejo de Poás impuso como himno una música plana y convencional que acompaña a una letra literariamente pobre y gramáticamente incongruente, con expresiones sexistas y militares, plagada de frases cursis e inconexas, en las que se ignoran la idiosincrasia, la historia y el entorno natural poaseños. Espero que la dirigencia local no continúe con esta vergonzosa costumbre subrepticia. El pueblo no lo cantará con orgullo si no fue tomado en cuenta en un concurso transparente.


--
Jairo García Céspedes

 

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Comentario publicado el 9 de enero del 2006

Comentario por Jairo García Céspedes.

última actualización el Miércoles 21 de Julio de 2010 11:31
 

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