DERECHO A LA RESPUESTA DEL ARTÍCULO “COMENTARIO ACERCA DEL DOCUMENTO ‘HISTORIA DEL CANTÓN DE POÁS’ DE P. RODRÍGUEZ”. PDF Imprimir
Escrito por Percy Rodríguez Argüello   
Jueves 16 de Febrero de 2012 12:26

Percy Rodriguez (foto tomada de http://www.diarioextra.com/2006/agosto/24/nacionales02.php)Recientemente observé la crítica literaria formulada por A.Chacón a mi libro “Historia del Cantón de Poás” publicado por la Municipalidad de Poás y por la Comisión del Centenario del Cantón en el año 2001.

Aunque me es difícil separar lo que intuyo personal de lo académico, y aunque considero que siempre es más fácil criticar que construir, me veo obligado a contestar formulaciones que considero falaces, pues presentan argumentos descontextualizados y a veces contradictorios, que parecerían válidos sino fuera porque no soportan la exposición a un cuestionamiento profundo y minucioso, en donde el mismo libro da las claves para responder a ellos.

No contestaría, si considerara que los argumentos tuvieran alguna validez teórica, en vez de confundir al receptor.  No obstante, el lector podrá sacar sus propias conclusiones.

Trataré de referirme únicamente a lo académico, en aras de la discusión científica y para que los poaseños estén tranquilos con el texto serio del libro, que trata sobre el territorio que en la actualidad ocupa el Cantón de Poás, por cierto, la tierra de mis abuelos paternos.

Me referiré por tanto a dos temas que considero esenciales: el primero acerca de los objetivos y problemas planteados en la investigación, entre ellos la periodización (cambio y continuidades).  Luego responderé de forma específica a las principales críticas efectuadas a los capítulos.


I. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN Y PERIODIZACIÓN.

El libro “Historia del Cantón de Poás” tiene un objetivo de investigación muy claro que se esboza en las Conclusiones de la obra, en la página 104:

“El objeto de estudio de esta investigación fue concretamente el territorio de Poás.  Se refiere a un espacio producido por la sucesión histórica y ruptura de escenarios económicos y sistemas productivos que se acopian sobre un universo ordenado y racionalizado por el devenir socio-histórico de lo costarricense.  Este territorio de Poás evoluciona y se trasforma.  Ha sido para sus moradores el conjunto de lugares donde se desarrolla su vida:  el espacio del Sitio de la Calabaza, del municipio, de la villa o del Cantón”.
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 104)

También plantea en forma clara y precisa los problemas que busca investigar y explicar:

“Pero, ¿por qué estudiar la historia del territorio de Poás?   En realidad existen varias respuestas.  Primero obedece a una inquietud personal del autor que rememora encontrarse con la Poás que escuchó a su padre.  En segundo lugar, porque POÁS ES UN TERRITORIO CON IDENTIDAD, esto significa, que en ella han coexistido comunidades que se han asentado proporcionándole una determinada fisonomía, un cierto carácter.   Poás tiene una base cultural; sin ella sería difícil distinguirla de otro territorio; hoy, de otro cantón.   Su existencia, pasa a veces inadvertida por el resto de los costarricenses, por lo que estudios sobre ella son escasos.  Los que existen, por otra parte, tienden a aislarla de la historia del territorio nacional.  En tercer lugar, este estudio es precisamente un punto de acercamiento entre la microhistoria, la macroperiodización y la historia oficial del territorio costarricense, como rescate de ciertos valores a los que la nueva escuela de historiadores quisiera desaparecer. El Estado de hoy redefine sus funciones a merced de múltiples procesos supranacionales, pero que inciden en su territorio y que no puede controlar.   La interdependiencia es tal, que los gobiernos se ven obligados a diseñar planes económicos y estrategias socioculturales condicionados por la globalización.  Ante tal coyuntura se hace necesario y responsable velar por el rescate de los valores histórico-patrimoniales de territorios con identidad como el de Poás.  Esta es para mí, la misión de un historiador responsable consigo mismo y con el territorio que le permite desarrollarse.   Intentar otras historias con lenguaje complicado resultan una falacia que no toma en cuenta  la existencia de lo local y por ello encontramos estudios del claustro universitario privados de legitimidad popular y condenados a un éxito relativo o al fracaso sin la participación directa de las realidades locales”.
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 104)

El abordaje de la obra no es improvisado, difuso ni antojadizo, todo lo contrario, trasciende la descripción de lo específico para ordenar racional y cronológicamente el mundo de la localidad poaseña:

“Este estudio no trata del análisis de un micro período histórico, tampoco del estudio de una de sus características, llámese artesanía, música, legado indígena, etc.    Trasciende la descripción de lo específico para ordenar racional y cronológicamente el mundo de la localidad poaseña.  Explica cómo comprender varios períodos con sus características en medio del proceso evolutivo de lo local y lo nacional.  Es pues un intento por situar acontecimientos y procesos sociales dentro de su función en un proceso evolutivo histórico aún más amplio.  De ahí el gigantesco e inusual macro período 1562-2001.  La historia del territorio local de Poás no es independiente de la experiencia socio-espacial de la construcción del régimen colonial, de la formación del Estado Costarricense, su paso por el pensamiento liberal y  su tránsito de benefactor a empresario que provocó sus limitaciones actuales.   Pero, ese conjunto de lugares donde se desarrolla la vida de los moradores del territorio de Poás, engendra el producto de prácticas y aventuras colectivas e individuales, las innumerables acciones cotidianas de sus moradores con el espacio de su vida”.
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 105)

Los planteamientos científicos sobre la periodización se explican de forma seria en la misma obra:

“A mi modo de ver, la microperiodización supone una limitación al conocimiento global de los diferentes aspectos que un historiador desea estudiar.   La microperiodización es interesante por cuanto presupone una posibilidad de profundizar más y más en un período u aspecto de la historia, o mejor dicho, en un tema, área o fenómeno; sin embargo, también esta microperiodización comporta algunos riesgos y puede favorecer la microparcelación del conocimiento y la pérdida de globalidad si no es plenamente consciente de ello.   Si bien esta nuclearización esta de “moda” irá perdiendo protagonismo, lo que comienza a evidenciarse en la actualidad como una orientación hacia la periodización global en buena parte del mundo académico ( y perceptible ya en el mundo empresarial).   Por estas razones, este estudio orienta parte de su esfuerzo e investigación hacia reflexiones, orientadas a la explicación y análisis del objeto de estudio partiendo de una acción nacida en la macroperiodización de la microhistoria.  Es obvio que muchas de las preguntas o hipótesis que nos atrevemos a plantear con frecuencia, tienen una difícil respuesta si se estudiara sólo un corto período de la historia del territorio de Poás.  En todo trabajo, siempre habrán lagunas, por alguna parte se nos escapan ciertas apreciaciones que enriquecerían el estudio que se ha realizado”.
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 105)

La periodización en tres capítulos  1) El territorio de Poás en la era colonial costarricense 1562-1806, 2) Colonización y auge 1806-1901 y 3) Cien años de historia de Poás: 1901-2001, no solo responde a claridad expositiva, sino que marca tres escenarios en la historia del territorio que en la actualidad conocemos como el Cantón de Poás.

El primer capítulo “El territorio de Poás en la era colonial costarricense 1562-1806” permite conocer cómo era la región de los indios "votos o botos" hace 400 años, antes que los españoles entraran en varias ocasiones a su territorio, a partir de 1562.  Este capítulo describe la zona de descanso para las mulas en los "potreros de Púas" en el año 1662, a partir de documentos de la época. Finaliza en 1806, fecha en la cual se realiza el poblamiento de las primeras familias a San Pedro de la Calabaza.
El segundo capítulo “Colonización y auge 1806-1901” comienza con la fecha referida y finaliza con el Cantonato.  Cuando la Provincia de Alajuela creció demográficamente a finales del siglo XIX y en medio de una grave crisis económica, social y política, el Congreso emitió la Ley de creación del Cantón de Poás, aún contra el veto del Presidente Iglesias y con el resello del Congreso, nació el trigésimo tercer Cantón costarricense y octavo provincial, inmensamente rural con 588 manzanas de terreno cultivadas de café y 617 manzanas de Caña Dulce.  El nuevo Cantón con una población cercana a los 2.000 habitantes apenas tenía unas pocas industrias agrícolas: un beneficio de almidón, 2 beneficios de café, 2 empresas de queso, 1 trapiche de madera, 22 trapiches de hierro, 2 aserraderos con máquina y una tenería simple.
En el tercer capítulo: “Cien años de historia de Poás: 1901-2001”, se plantea que con la declaratoria de Cantonato,  se generó el establecimiento del gobierno local, lo que permitió iniciar una lucha por dotar a Poás de los servicios públicos básicos, y que dada la dependencia de la Municipalidad de Alajuela, no se habían podido conseguir en el periodo comprendido entre 1806 y 1901.  En 1919 me detuve para estudiar minuciosamente los sucesos alrededor de la revolución contra los Tinoco donde participaron poaseños, para continuar en medio de grandes tragedias que conmovieron al Cantón: la epidemia de dengue en 1920, los temblores de 1924, los daños en el templo parroquial e historia de las mentalidades colectivas entre 1926 y 1931  "por un trato frustrado" como lo denominó don Eliécer Murillo.  Esto último lo realicé, pues considero que esos hechos aún se recuerdan por las personas de mayor edad, y al igual que mis padres me contaron de ellas, estoy seguro que para muchos son historias que les contaron sus padres y abuelos.  Estos hechos históricos se mantiene en el ideario popular pues hicieron que los poaseños vivieran años de angustia, que con el tiempo se convirtieron en odiseas míticas y leyendas vivas que aún recorren la memoria colectiva de sus habitantes. Posteriormente estudié la modernización de Poás entre 1940-1984, para llegar a realizar una breve descripción del Cantón que conocemos (1984-2001) a través de distintos parámetros establecidos por el INEC y  perfiles socio económicos, educativos y culturales, entre otros;  escribí pues, sobre la vida de un territorio bajo la acción protagónica de sus habitantes. ¿Por qué no?

II. REPUESTAS ESPECÍFICAS A LAS PRINCIPALES OCHO CRÍTICAS EFECTUADAS A LOS CAPÍTULOS.

Seré breve pero trataré de ser contundente. Al capítulo primero, El territorio de Poás en la era colonial costarricense, se le realizan dos críticas:

Crítica No. 1:  “expresa poca preocupación por presentar dicha dinámica en términos regionales contando el autor con la ventaja de que ese tema ha sido poco estudiado”.

Respuesta:  Por el contrario, el tema regional ha sido muy estudiado en “Origen y desarrollo de las poblaciones de Heredia, San José y Alajuela durante el régimen colonial” de don Luis Felipe González; “Naranjo y su historia” de don José Luis Torres, publicado por la EUNED; “Grecia en su centenario” de don Francisco Núñez; entre muchos otros.  La necesidad de contextualización la teníamos en el cantón de Poás, donde el libro realiza un aporte, pues se encuentran variadas referencias al asunto regional de los denuncios de tierras, por ejemplo:

“en 1782 los cinco barios de Alajuela que piden la erección en el barrio de La Lajuela de una iglesia ayuda de parroquia de la Villa Vieja de Heredia fueron: Barrio de Alajuela, Barrio de las Ciruelas (suroeste de Alajuela), Barrio de los Targuases (Desamparados de Alajuela), Barrio de Púas (Grecia), y vecinos hacendados en el Río Grande (Atenas).   Entre los barrios solicitantes estaba Púas, nombre con era llamado en ese entonces el territorio de Grecia. Es poco probable que también comprendiera parte de los territorios actuales de Naranjo y Poás”.
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 20)

“don Eusebio fue vendiendo o alquilando los terrenos que abarcaban aproximadamente el Sitio de la Calabaza (San Pedro), Chilamate, Guapinol y la Hacienda Jiménez, al sur de la Hacienda La Hilda”.
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 20)

“El territorio de Poás y más específicamente el Sitio de la Calabaza adquirió un auge extraordinario durante el siglo XIX. En el capítulo anterior describimos que los potreros de Poás (al oeste del río Poás) eran utilizados desde 1662 como pastizales de mulas y otros animales y, que a finales del siglo XVIII se realizaron pocos denuncios en la región, incluyendo el más grande en territorio, realizado por  don Eusebio Rodríguez, en la zona aledaña a lo  que posteriormente se conoció como San Pedro. También aclaramos que lo que se conocía como Bario de Poás de Alajuela en 1782 era en realidad Grecia”.
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 26)


Crítica No. 2: “incongruencia de forma encontradas en este capítulo se ubica en la página 16. “Para 1611 solo se contabilizaban 200 votos en todo el territorio costarricense. Sin duda Poás fue una zona de tránsito entre el Valle Central y las llanuras del norte”. Evidentemente, este párrafo contiene dos ideas unidas sin un orden lógico.”

Respuesta: Este párrafo que cita don Alejandro se encuentra totalmente descontextualizado, pues en ese apartado esgrimí dos argumentos:  el primero es que en 1569 se encomendaron 350 indios y que luego, debido a las incursiones desde el Valle Central a las llanuras del norte por parte de los conquistadores en 1605 y 1607 se diezmaron a las poblaciones de indios votos hasta llegar en 1611 a solo 200.  Es decir, en 6 años se exterminaron a 150 indios. También expliqué unos párrafos atrás que los votos tenían calzadas que unían distintos sitios en la región en una zona de tránsito entre el Valle Central y las llanuras del norte, con el objetivo de controlar el movimiento de bienes, estas calzadas fueron utilizadas por los españoles para sus incursiones a las tierras de los votos.  Para que no quede duda trascribo las citas:

“Los votos controlaban las rutas de intercambio al norte y tenían claros sus límites territoriales:  calzadas (caminos de piedra) unían distintos sitios en la región en una zona de tránsito entre el Valle Central y las Llanuras del Norte, con el objeto de controlar el movimiento de bienes”
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 14)

“En 1569, Perafán de Ribera, encomendó 350 votos del pueblo de los Votos a don Francisco Magariño, quien había llegado a Costa Rica con Juan de Cavallón en 1560.  Es posible que muchos de éstos habitaran en territorio de Poás y fueran de los que huyeron al norte.  Magariño trabajó con Vásquez de coronado, quien le favoreció con un título de tierras en el Valle de Landecho en 1564.  Murió en 1615. Entre otros españoles que se lanzaron a la conquista de los Votos estuvieron: -En 1605 Alonso de Bonilla, lugar teniente y encomendero visitó los indios Votos. -Juan Solano (1538-1613) teniente de gobernador y encomendero participó en numerosas expediciones, incluida una de Guarco a Votos. -Diego de Zúñiga, pariente de Juan Solano, fue un de los soldados que fue a la conquista de lo votos entre 1599 y 1607. Para 1611 sólo se contabilizaban 200 votos en  todo el territorio costarricense. Sin duda, Poás fue una zona de tránsito entre el Valle Central y las llanuras del norte”
(Rodríguez, Percy  Historia del Cantón de Poás.  Municipalidad de Poás 2001, pág. 16)

Al capítulo segundo,  Colonización y auge 1806-1901, se le realizan tres críticas:
Crítica No. 1: “excesiva atención que recae sobre Eusebio Rodríguez, la cual reduce el trabajo a una línea histórica “hechologista” y de “personalidades” – que ya debería estar superada por los historiadores costarricenses. Si bien es cierto que no se puede obviar a Eusebio Rodríguez, también es innecesario rendirle más de dos páginas a su participación en los acontecimientos independentistas, cuando claramente se sabe que él fue legado por San José y que denunció tierras y vivió en muchas otras partes del país. Este fragmento del libro parece una especie de apartado “placebo”, especialmente para el lector poaseño, dando la impresión de querer consolidar una figura emblemática para Poás en el campo político, en un cantón que prácticamente no ha contado con un representante directo en la Asamblea Legislativa o con un funcionario reconocido en la administración del Gobierno Central”.
Respuesta:  Solo me pregunto ¿por qué el reconocimiento a nuestros antepasados debe estar superado por los historiadores costarricenses?  El estudio de la vida de los hombres y mujeres costarricenses en cualquier tiempo, representa un aporte a nuestra colectiva. ¿quién dice que no se puede estudiar al individuo como actor excepcional?.  Los actos de los hombres  y de las mujeres tienen una especial importancia en la vida del ser humano en sociedad, a través de los tiempos.
“El objeto de la historia es esencialmente el hombre…” Bloch, Marc.  Introducción a la Historia, 1949.
“Nuestro tiempo vendrá sellado por la preocupación hacia el hombre común, ese hombre de la calle, del palacio o de la barraca, de la gran empresa o del taller en serie, que se ha convertido en el principal protagonista de la historia”.  Vives, Vicens.  Historia Social y Económica, 1957.
“Se trata de reseñas individuales que están sumamente correlacionadas con las historia de Costa Rica”.  Rodríguez, Percy Biografías de 130 médicos y cirujanos de Costa Rica.  Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.  2011.
"Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó." Proverbio Chino.
Crítica No. 2: “identificamos acá otro grave error de forma que a su vez altera el fondo.  En la página 33 se menciona que: “El gobierno de don Próspero Fernández (1882-1885) y luego el de don Bernardo Soto (1885-1889) inician una nueva orientación sobre la administración educativa. San Pedro contaba al momento [¿Cuál de ellos? Se mencionan dos momentos] con 1622 habitantes y los distritos escolares creados en 1886 1888 responden a esa lógica” y tan solo unos párrafos adelante se asegura que: “El aumento demográfico en el sitio fue importante (1591 habitantes en 1892)”. Tal inconsistencia crea confusión en el lector y resta credibilidad en los datos que puedan encontrarse en el resto de la obra”.

Respuesta:  La Ley General de Educación Común de 1886 constituyó nuevos distritos escolares en el país, para nuestros efectos: el distrito escolar de San Pedro y el distrito escolar de Carrillos.  También creaba un fondo escolar que se formaba de los siguientes rubros: 1. Derecho a setenta y cinco centavos  por cada cabeza de ganado vacuno que de destazara en el distrito (artículo tercero del decreto de 4 de diciembre de 1857); 2. Tres pesos al año por cada puesto de venta de licores nacionales que haya en el distrito;  3. Un peso cincuenta centavos por trimestre de cada puesto de venta de cerveza del país; 4. Un peso por cada uno de los fierros registrados por la marca de animales pertenecientes a personas domiciliadas en el distrito; 5. El producto de toda multa que se imponga por delitos y falta cometidas en el distrito escolar, y que no tenga un destino especial por ley; 6. El producto en dinero de las conmutaciones de penas por delitos cometidos en el distrito; 7. El importe de las herencias vacantes; 8. El dos% de toda sucesión o herencia, o legado entre extraños; 9. El producto de las contribuciones escolares directas del distrito escolar; 10. Por tres años el 50% de las renta nacional de tierras baldías enajenadas en la jurisdicción de cada distrito y; 12. Las subvenciones que se acuerden el Tesoro Nacional.   El 2 de agosto de 1888, el Reglamento No. 25 a la Ley Común de Educación Común, decretó que todo distrito escolar tenía derecho para la construcción, mejora o refacción de sus edificios, al auxilio de un empréstito, lo que generó la construcción de una escuela en Carrillos y otra en Churraca en 1888.  Sobre el aumento demográfico es menester indicar que en 1892 San Pedro tenía 1591 habitantes, Sabanilla 1456 y Carrillos 414. Es decir 3.461 habitantes.

Crítica No. 3: “Rodríguez no hace referencia alguna a esos posibles conflictos y más bien se aventura a insinuar una actitud obstruccionista de los vecinos de Sabanilla, caso que debe estudiarse con detalle antes de emitir tal criterio”.

Respuesta: No es una insinuación sino un hecho histórico:  los vecinos de Sabanilla de aquel tiempo, se opusieron al Cantonato en 1890 y luego en 1896.  El historiador Germán Valverde González coincide con esta tesis, para ello ver: “Apuntamientos históricos-geográficos del Cantón de Poás”, Facultad de Historia y Geografía, UNA, Páginas:  10 a 12.


Al capítulo tercero, Cien años de historia Poás: 1901-2001, se le realizan tres críticas:

Crítica No. 1: “Aquí debemos presentar una queja. Pues en la construcción del libro el autor no se preocupa de enlazar lo que sucede en el contexto local [Poás] con el contexto nacional [Costa Rica], sin embargo omite uno de los estadios de análisis como lo es el regional. La forma en que realizó el engarce entre los estadios locales y nacionales deja la impresión de que Poás se ata totalmente al contexto nacional y de que no existieran micro escenarios - tema oportuno por investigar - en los cuales el cantón pudiera discurrir por una ruta diferente. Cuando se escribe historia local debe definirse claramente el área de estudio.  Los procesos que ocurren deben profundizarse por igual en todo el espacio”.
Respuesta:  Esta crítica se parece a la realizada al primer capítulo.  No obstante me desconcierta el comentario.  Por una parte parece preocuparse por insertar la historia de Poás en un contexto regional. Sin embargo, se queja de la vinculación de la historia de Poás con el contexto nacional, y finalmente esboza la necesidad de investigar únicamente acerca de micro escenarios.  En realidad, la labor de historiador está en investigar los hechos locales y relacionarlos –si se correlacionan-  con el desarrollo regional y/o nacional.  No obstante ello no se fuerza, porque habrá procesos endógenos y otros exógenos, con sus particulares causas, cambios y continuidades. Esto se estudia en el primer año de la carrera de historia.

Crítica No.2: “El autor de marras … escribe una historia del cantón de Poás que más bien parece una historia del distrito de San Pedro con pinceladas de los pueblos del cantón. Por ejemplo, se señala en la página 51 que para 1913 contratistas acuerdan colocar lámparas de alumbrado en San Pedro, pero nunca se dice que en lugares como Santa Rosa [parte del mismo cantón] la electrificación no llegaría sino hasta principios de los setenta. También se habla de la creación de distritos escolares en distintas comunidades pero no se estudia su situación e impacto real, quizá por falta de fuentes, aspecto relevante que Rodríguez debió tomar en cuenta. Esto supone un serio error de forma y exige un replanteamiento total.  Nuevamente procesos sociales del distrito de San Pedro se generalizan al resto del cantón cuando se presenta los problemas entre las familias de “Mama Chica” y “Chele” que por más pintoresco que pueda resultar no parecen tan pertinentes para la concreción de un problema de estudio que de por si no está bien definido. ¿No existieron conflictos en otros lugares del cantón? ¿Cuál era el uso y repartición de la tierra? ¿Existió una diferenciación social? Tan ricas preguntas son obviadas por el autor construyendo así una historia social plana, casi ausente de problemas y que invisibiliza a muchas poaseñas y poaseños constructores de la historia del cantón por no vivir en San Pedro o por no ser parte de las familias “fundadoras”.
Respuesta:  De nuevo se descontextualiza los párrafos que se citan.  En la página 51 que trata del alumbrado de 1913 no se puede hablar del alumbrado en Santa Rosa a principios de los setenta. ¿Por qué?  Porque ese apartado se llama:  “Servicios básicos:  1901-1919”.  Seré más claro, es un apartado que ofrece una investigación de la infraestructura, las obras comunales y los servicios públicos (agua, higiene y alumbrado) en el periodo comprendido 1901 y 1919, y por ende está fuera de lugar mencionar algo que sucederá en 1972.  Lo del alumbrado que se traspasa en 1972 del ICE a JASAMA lo menciono en los años setenta, en la página 100 del libro. Sobre si existieron conflictos en otros lugares del cantón o sobre el tema de la diferenciación social, pues son preguntas válidas en el universo infinito de temáticas a estudiar en el cantón de Poás.  Alguien podría esbozar que no se profundizó en temas agrarios, forestales o agropecuarios y tendría derecho a la opinión, aunque no puede desconocer que para ello, los profesionales en esos campos son los más indicados a escribir sobre ese micro-universo temático. La decisión sobre lo que se escribe es del investigador, no obstante no se busca “invisibilizar a muchas poaseñas y poaseños constructores de la historia del cantón”, por el contrario.  ¿Qué curioso? ¿Se me critico de hablar mucho de don Eusebio Rodríguez y del conflicto entre los Mama Chica y Cheles? ¿Se me dijo que mi historia era “hechologista” y de “personalidades” y ahora se preocupa el crítico por no invisibilizar a los constructores de la historia?  Vaya contradicción!  Sin embargo me veo obligado a indicar que al igual que el comentario que realiza Amalia Montero Benavides al artículo de Chacón en el mismo cantonpoas.com, sobre que su madre le contaba las historias de los Mama Chica, a mí también mis padres me contaban están historias vividas por mis abuelos en Poás.
(#1 Amalia Montero Benavides 29-01-2012 15:56
Saludos estoy muy interesada en conseguir la obra "Historia del cantón de Poás ". Me llama mucho la atención ya que la familia de mi madre Margarita Benavides Murillo, es nieta de Mama Chica y ella solía contarme muchas historias que en este momento estoy escribiendo para dejar plasmado las historias que ella me contaba).

Estas historias están grabadas en el ideario colectivo y es necesario rescatarlas como lo plantea Amalia.  Yo pensaba que esas historias tenían componentes de mito, pero resulta que mis investigaciones indican que existieron y son parte de un ideario colectivo. Pregunté en el parque, en la soda, al anciano, al académico poaseño.  El mito vive!  Recoger la memoria colectiva ¿no es acaso un acto concreto para visibilizar a los poaseños y poaseñas?  Sobre  estas historias recomiendo leer un libro que escribí en 1999, dos años antes que el libro de Poás y que se llama “El Comandante: más allá del deber” y que trata de la vida del poaseño Capitán Hernán Rodríguez del clan Mama Chica,  en donde se profundiza sobre estos cuentos verídicos.  También recomiendo leer al poaseño Eliecer Murillo quien escribió “Por un trato frustrado” que también narra estos hechos entre los Chele y Mama Chica.  Estos hechos históricos no son pintorescos, son totalmente pertinentes en la historia de las mentalidades colectivas poaseñas. Ojalá pudiéramos conocer más sobre historias que estén tan grabados en los y las poaseñas; por ello motivo a Amalia –a quien no tengo el gusto de conocer- para que escriba sobre las historias que su madre le contaba. ¿Quién dice que no se debe?. “Una gota de tinta, puede más que cien memorias privilegiadas" (proverbio chino).
Crítica No. 3: “Poás está viviendo un proceso de rural-urbanización donde el modo de vida urbano afecta el crecimiento del sector secundario” sin aclarar cuáles son los parámetros que se utilizan para definir lo rural o lo urbano, a pesar de que los datos de la población económicamente activa (PEA) en el cantón muestran una ocupación predominante en el sector primario.  Eso sí, el autor reconoce acertadamente la pérdida del vecinazgo y el desplazamiento de los habitantes por empleos fuera del cantón….El uso de figuras y cuadros en el libro es deficiente. No se lleva a cabo una interpretación o un análisis de los datos, simplemente se reproducen los números agregándole algunas palabras o cambiando los valores relativos por valores absolutos y se satura el libro con cuadros o gráficos que no parecen relevantes porque no se utilizan para argumentar ideas concretas, dejando la impresión de ser un mero relleno. … Expone los hechos con la intención de consolidar imaginarios a partir de elementos poco profundizados y articulados”.
Respuesta:  Efectivamente Poás está viviendo un proceso de rural-urbanización que afecta el crecimiento del sector secundario.  El gráfico No. 6 de la página 70 y el cuadro No. 3.11 así lo demuestran.  Los parámetros para definir lo rural o lo urbano, no los defino yo, tampoco defino los parámetros de la Población Económicamente Activa, la  PEA.  Esto lo define para fines censales el Instituto Nacional de Estadística y Censos, fuente de la cual se presentan los datos para Poás.  Esto se estudia en los cursos introductorios a la estadística en cualquier universidad.   Por ejemplo el cuadro No. 3.3 se denomina:  Poás:  distribución de la población por zona.  Ahí se cita como fuente el INEC y contabiliza y ubica geográficamente la población urbana y rural de Poás; esto está en la página 65.  Los cuadros no son un mero relleno, pero se debe aprender a comprenderlos.  Sobre lo rural y urbano también se cita el cuadro 3.5 en la página 66, mediante el cual el INEC contabiliza los nacimientos en zonas urbanas y rurales al año 2001, fecha de publicación del libro.   Las ramas de actividades están en la página 70 y los datos para comprender por qué indico la PEA superaba el 47,9% puede encontrarlos en el Cuadro 3.10 Poás:  población ocupada y cesante, por categoría ocupacional, que se encuentra en la página 69.

Sobre si la investigación tiene cuadros o figuras, si tal texto es más importante que otro, que se dedicó mucho espacio a fulano y no a mengano, si no aparece algún hecho que el crítico considera importante, y que se debe explicar algún detalle, conflicto, actitud u obstruccionismo con más profundidad, pues eso tiene más que ver con la forma que con el fondo.

Sobre la consolidación de imaginarios ¿no vive acaso el ser humano rodeado de lo simbólico que construye identidades locales?  No es acaso Poás un espacio producido por la sucesión histórica y ruptura de escenarios económicos y sistemas productivos que se acopia sobre un universo ordenado y racionalizado por el devenir socio-histórico de lo costarricense.  El territorio de Poás evoluciona y se trasforma.  Sus dimensiones simbólicas, sus tradiciones, sus representaciones de lo patrimonial no se resquebrajan tan fácilmente, las y los poaseños se identifican con sus legados y los reconstruyen.  No dudo que el interés que ha recobrado esta investigación, permita publicar una segunda edición del libro “Historia del Cantón de Poás”.  Así me lo he propuesto.

 

Historiador M.Sc. Percy Rodríguez Argüello.

última actualización el Jueves 16 de Febrero de 2012 12:40
 

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