Ya es hora del cambio PDF Imprimir
Escrito por José Leonardo Quesada Chaves   
Lunes 28 de Noviembre de 2011 10:36

Aun estamos devastados por lo acontecido días atrás en una comunidad vecina y hermana de nuestro cantón.  Aun nos duele recordar la dura escena de esa joven maestra, quien fuera violentamente atacada por tres personas posiblemente con ácido sulfúrico. Un acto completamente detestable y que jamás podrá ser visto con buenos ojos por nadie.  A Dios gracias, Ana Ligia Solís Chaves  aun se encuentra con vida.  Ahora se convierte en un digno ejemplo de lucha, de mujer dinámica y valiente que ama su vida y que anhela con todas sus fuerzas seguir viviendo al lado de las personas que la aman.

En cuanto a sus agresores, inevitable y desgraciadamente sufrirán las consecuencias de las decisiones que ellos tomaron,  un uso incorrecto de su libertad como seres humanos.  Atentar contra una vida, es una actitud completamente reprobable.  La vida es, desde cualquier punto de vista, lo más sagrado que conservamos los seres humanos. ¿Qué ganamos nosotros con odiar a aquellas personas que nos dañan? Me pregunto ¿es acaso un acto de justicia hacer pagar el pagar mal con mal?  Si existiera la pena de muerte en nuestro país, indudablemente, los agresores de Ana Ligia padecerían con esta medida.  Entonces, ¿no serían asesinos quienes matan aunque sea también al amparo de la ley?

Ante una situación tan difícil como la que la familia Solís, la comunidad de Santa Gertrudis y el cantón de Poas, en solidaridad y hermandad se unieron en el dolor.  Lo mejor que podemos hacer es brindar toda la ayuda posible a Ana Ligia y a su familia. ¿Qué ganamos con criticar tanto a los victimarios, a los agresores? Ni siquiera movemos un dedo para auxiliar a los desvalidos, a las víctimas.  Pero sí lo movemos para darle “enter” a los comentarios negativos?  Al actuar así, criticando irracionalmente, simplemente caemos en uno de los males más graves que golpean hoy en día a nuestra sociedad: la indiferencia.

No podemos ser indiferentes frente a una tragedia como la que acabamos de vivir, no podemos ser tan mezquinos y conformarnos únicamente con condenar a las personas que no han actuado bien, no podemos quedarnos de brazos cruzados frente a lo que pasa, y seguirá pasando ante nuestros ojos.  Debemos hacer un alto en el cambio, girar de dirección, un cambio que inicie por nosotros mismos.

Antes de criticar al “otro” es mejor mirarnos y preguntarnos “¿estaré yo haciendo algo por mejorar realmente la situación? ¿empeoro las cosas?”  Vale mil veces más actuar que hablar.  Las palabras convencen pero el testimonio arrastra, las palabras vuelan con el viento, pero lo que nosotros logremos hacer puede marcar un legado para las futuras generaciones.  ¿Qué le estoy dejando a mis hijos, a mis nietos y a mis bisnietos?”

 

Esas son preguntas que cada quien debe hacérselas.  Si vemos que nos ataca esta ola de violencia es, en parte, como consecuencia de las muchas decisiones tan terribles que hemos tomado en determinadas ocasiones.  Dichosamente y gracias a Dios somos nosotros mismos los que tenemos “la papa en la mano”  y la opción para que nuestras familias, nuestra comunidad y nuestro hermoso país cambien de rumbo. y caminemos por una Costa Rica tranquila, la cual todos añoramos, ansiamos y esperamos, pero para llegar a esa Costa Rica que queremos tenemos que empezar a trabajar, tenemos que empezar a caminar por un rumbo diferente, ya es hora del cambio.

 

A modo muy personal  y respetando creencias y costumbres particulares, le pido a todo aquel que desee hacerlo que se una en oración por la salud de Ana Ligia, pidámosle a Dios que Él le regale a ella su paz, su amor y su fuerza para que pueda sobrellevar esta situación como lo ha hecho hasta ahora. Confiamos en Dios, confiamos en que Él tiene preparado para ella lo mejor.  Por eso nos abandonamos en su infinita misericordia y en su infinita bondad.  Pidamos a Dios también para que le dé fortaleza a la familia Solís, que ellos en ningún momento dejen de confiar en el amor y la justicia eternos de Dios.

 

Seria mucha mezquindad de mi parte hacer caso omiso a las palabras de nuestro Señor Jesucristo cuando Él nos recomienda que amemos y oremos por los que nos hacen sufrir a nosotros. Pidámosle a Dios por esas tres personas que cometieron este grave delito, pero recordemos que detrás de esos “monstruos” (como muchos los han denominado) hay también tres seres humanos, con dignidad, que han cometido errores (yo pregunto, ¿quién en esta vida no ha cometido errores?)  y que ahora más que nunca se ven necesitados de la misericordia y el amor de Dios, pero también de nuestras oraciones y de nuestra ayuda para que puedan salir de ese abismo en el que por su decisión han querido meterse.

 

Igualmente, sería muy deshumanizante de nuestra parte no ayudarlos a ellos a enmendar su error, que les va a ser difícil, claro que sí, pero nosotros estamos llamados a colaborarles en la medida de lo posible; si no lo hacemos, de nada nos sirve golpearnos por el pecho y criticar el mal que han cometido ellos. Pidámosle a Dios también para que ellos mismos se vean hacia adentro, se perdonen a sí mismos, se arrepientan de corazón por lo que han hecho y se conviertan, por esa misma atrocidad que han cometido en personas de bien para la sociedad, no como los inhumanos que vemos hoy en las noticias y los periódicos, sino como personas (confío en Dios ver eso algún día) que realmente sirvan a la comunidad y a nuestro país; que de todas maneras todos los costarricenses estamos llamados a eso mismo: a ser personas de bien para este país.  ¿Estaremos siendo nosotros esas personas de bien, o más bien estaremos viendo las lamentables consecuencias de todos nuestros actos y, especialmente, de nuestra maldita indiferencia?

 

Para finalizar, pidamos a Dios por nuestra comunidad, para que Él realmente nos proteja con su sangre preciosa, y que nos ilumine a nosotros, como hijos que somos de Él y hermanos que somos entre todos, a poder brindar una mano de ayuda a todo aquel que lo necesite. Les recuerdo, el cambio inicia, no mandando al vecino a limpiar su casa, sino más bien nosotros  limpiando nuestra casa. ¡Ya es hora del cambio!

última actualización el Lunes 28 de Noviembre de 2011 10:48
 

Escribir un comentario

El Comentario esta sujeto a aprobación por parte de los administradores


Código de seguridad
Refescar

canton poas