|
Cuando estaba pequeño, uno de los primeros poemas que me aprendí empezaba diciendo:
"¿Quién mató al yigüirro?
-¡Yo! ¡Yo lo maté!
Con mi arco y mi flecha -
dijo el soterré".
Ahora me viene a la mente una pregunta un poco menos infantil:
- ¿Quién mató a mi pueblo?
y lo que menos me agrada es la respuesta:
- ¡Yo! ¡Yo lo maté! con mi indiferencia, con mi apatía, con mi conformismo. Esperando que los políticos, locales, regionales y nacionales, hicieran lo que les "tocaba hacer". Pero, resulta que la culpa es sólo mía y de los otros 24.000 poaseños que dejaron morir el pueblo cuasi-idílico en el que crecí.
Lo único bueno en todo esto es que podemos revivir nuestro pueblo. Pero... ¿cómo? Simple y sencillamente demostrándoselo. Así como trato de demostrarle a mi novia, cada vez que puedo, que la amo, así me toca demostrarle a mi pueblo, a mi cantón, que lo adoro y que voy a tratar de que el futuro, negro y perturbador que presidentes y ministros le han querido endilgar, no es el que yo quiero para él, para nosotros.
Es obligatorio que nosotros, LOS POASEÑOS, de Carrillos, de San Rafael, de Sabana Redonda, de San Juan y de San Pedro, todos los barrios, pueblos, inclusive vecinos como Quebradas, Poasito y Fraijanes, saliendo de la apatía que reina a nivel nacional, le demos a nuestros cantones vecinos, a los ochenta cantones vecinos, una lección de participación ciudadana. Saliendo de la inoperancia ciudadana, la cual es peor que la inoperancia política, les demos una lección de lo que es demos cratos, el poder del pueblo de elegir sabiamente, no por partidos politicos ni por popularidad, sino por ideas; una lección en la que nosotros juntos podemos decidir que es lo que queremos para nosotros, para nuestros hijos.
Ya es tarde para ponerse a decir es culpa de este o de aquel. Ahora toca señalar quién es el responsable por recuperar el Poás en el que crecimos. Ese Poás, en el que el mayor temor que un niño podía tener era que lo persiguiera Róger el de Romulón o recibir un golpe de los payasos en las fiestas del Día de San Pedro.
El pequeño problema es que, efectivamente, no hay un responsable de eso, sino veinticuatro mil y solamente con el esfuerzo todos, principalmente para salir del conformismo y del valemierdismo, podremos volver al mejor cantón del mundo.
Solo así, cuando nos pregunten: ¿Quién mató a mi pueblo?, contestar: -¡NADIE! !ESTÁ MÁS VIVO, PACÍFICO E IDÍLICO QUE NUNCA! :-D
(c) 2011 Juan Pablo Chaves Castro. NO está prohibida su reproducción parcial o total. ¡Es más háganlo por favor! |