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Escrito por Prof. Álvaro Bertarioni C.
Habían pasado unas cuantas horas de ocurrido el evento, como dicen los entendidos se me llamo a servir en la comisión local de emergencias, por su coordinadora, Mari de los Ángeles (Marila) Hidalgo se me solicito trabajar, en las comunicaciones; me prepare a convocar a los radioaficionados en la bandas de once, dos y veinte metros, para en caso de necesidad convocar una red de apoyo para la emergencia, nos ubicamos en las instalaciones de la Caja del Seguro Social de Poás, a las tres de la tarde; la comisión Local estaba trabajando, como a las cinco de la tarde llego los encargados de comunicaciones de la Comisión Nacional de Emergencia con su encargado el señor Gustavo Mora, quien de prisa comenzamos a instalar las antena y los transmisores quedando instalados para esa primera noche.
Para el día 10 enero se me traslado a los suministros de la comida para el personal que estaba trabajando en los alberges, rescates, Cruz Roja, I.C.E., Centro de Mando Poás, Puestos de control en Poásito, Sabana Redonda, Frayjanes, etc.
Los suministro de comida se realizaron, desde Poásito hasta Poás centro, en las primeras horas los eventos nos tomaron desapercibidos, y no teníamos preparado la alimentación no nos imaginábamos que la alimentación era crucial en esos momentos de emergencia, algunas personas si pensaron en la comida, pero llegaba tanto aporte gracia a Dios, que nos era muy difícil abstraernos y ver las necesidades más apremiantes en el momento, algunas personas empezaron a donar comida y gracias a todas esas personas que desde Sarchí, Grecia, Naranjo, Palmares y Tantos lugares cerca y lejanos nos socorrieron, aun así era muy poco para todo el personal; pero como en todo esta Dios aparecieron unos almuerzos venidos desde San Ramón a nombre del Comité Solidaridad Ramonense, proporcionando 450 comidas individuales por día, esta comisión formada (después supe) por educadores pensionados de San Ramón fueron nuestra gran ayuda en los siguientes días que se veían venir, fueron ellos los que nos dieron de comer, no fue hasta que el 13 de enero se inicio la cocina N1 Llamada del Nazareno, Iglesia Evangélica del cantón quienes Brindaron una ayuda incondicional de todos sus miembros poniendo sus instalaciones de cocina y cocineras a la disposición de la Comisión Local de Emergencias de Poás, a cargo de la Señora Flor Trejos comenzando con 200 almuerzos, cafés, desayunos, y cuando se pudo hasta postre diarios.
En la cocina de la Escuela Pedro Aguirre Cerdas que estaba trabajando para los primeros albergados, se lograron unos 200 almuerzos más, unido a lo que llegaba de San Ramón se lograba alimentar a 850 personas, entre voluntarios y damnificados, aun no alcanzaban y fue necesario abrir una cocina más y se logro en el Colegio Liceo de Poas, el 15 de enero a cargo del señor y chef Don Luis Arias quien brindo toda su experiencia y ayuda en la elaboración de las comidas acosta incluso de sacrificar el tiempo con su familia y actividades de negocios, llegando a dar otras 250 comidas, todo esto sería imposible de distribuir de no haber sido por la colaboración incondicional de los Bomberos de Poás los cuales a las horas de comida se organizaban para la distribución y eran también los que desde San Ramón traían, los almuerzos del comité ramonense, este comité que Yo los llamo Ángeles de la Guardia proporcionaron desde el 9 al 16 de enero un total de 2.371 almuerzos que ayudaron enormemente a que esa tragedia fuera menos penosa para todos y todas los que estábamos pasando el Terremoto del 8 de enero de 2008.
Fue un honor haber servido a mi Pueblo y a mi País y me sentí orgulloso junto a tantas y tantas personas que dieron de su trabajo los cuales conocí y no conocí Gracias. |